La experiencia de uso en el iPhone está a punto de cambiar, y no precisamente por una nueva función de hardware. Apple ha confirmado a través de una actualización en su portal para anunciantes que, a partir del próximo año, aumentará la cantidad de anuncios que los usuarios ven al realizar búsquedas en la App Store. El objetivo declarado es «aumentar las oportunidades» para los desarrolladores, pero el movimiento reabre el debate sobre la dirección que está tomando la compañía respecto a la monetización de su ecosistema. Hay que recordar que, por otro lado, la publicidad también estaría a punto de llegar a otras apps, como Apple Maps.
Hasta ahora, la tienda de aplicaciones limitaba la publicidad a un único espacio situado en la parte superior de los resultados de búsqueda. Si un usuario buscaba una red social, podía aparecer otra de la competencia en primer lugar si había pagado por esa palabra clave. Con la nueva política, que se implementará con iOS 26.2, los anuncios comenzarán a aparecer también intercalados más abajo en la lista de resultados, aumentando la densidad publicitaria a la que se expone el usuario.
Un jardín vallado cada vez más rentable para la propia Apple
Esta decisión pone de manifiesto una contradicción latente en la estrategia de Apple. Durante los últimos años, la compañía ha levantado muros de privacidad, dificultando enormemente que terceros como Meta o Google recopilen datos para segmentar publicidad. Sin embargo, para servir anuncios efectivos en su propia tienda, Apple necesita analizar el comportamiento y las búsquedas de sus usuarios. Al bloquear a la competencia externa con la bandera de la privacidad mientras expande su propio inventario publicitario, la compañía disfruta de barra libre en su propia parcela.
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Además, la medida plantea interrogantes sobre el valor de los dispositivos de gama alta. Una de las razones históricas para justificar el elevado precio de un iPhone era disfrutar de una experiencia limpia, fluida y libre de bloatware o intrusiones comerciales. Al saturar la interfaz de sistema con más elementos publicitarios, esa línea diferencial se desdibuja.
Técnicamente, el nuevo sistema no permitirá a los desarrolladores elegir dónde aparece su anuncio. Más bien, será el algoritmo de subasta quien decida si se muestra arriba o intercalado en la lista. Apple defiende la medida citando que el 65% de las descargas ocurren justo después de una búsqueda, pero para el usuario final, esto significa que su móvil de más de mil euros se parecerá un poco más a un escaparate publicitario a partir de 2026.
